4 ene. 2008

INSTRUCCION EN EL TRABAJO

Uno de los aspectos importantes que todo jefe o supervisor debe atender es la instrucción que se hace en el trabajo a los nuevos empleados, especialmente en el uso y utilización de equipos. Si bien un nuevo trabajador puede tener una idea aproximada de cómo manejar una máquina, la práctica plantea siempre algunas dificultades.
En realidad, desde esta perspectiva un jefe o supervisor es siempre un instructor, ya que siempre debe estar enseñando al nuevo personal, o incluso al antiguo cuando se introducen nuevas tecnologías. Pero aunque es una labor constante, raramente la jefatura sabe cómo llevar a cabo esta delicada misión de instruir a su personal.
La forma de instruir a los nuevos trabajadores, se puede llevar a cabo mediante cuatro fases o puntos clave bien delimitados. Estos cuatro pasos, que su vez están divididos en sub-etapas, son los siguientes: preparación del trabajador, presentación de la operación, ejecución de la operación y evaluación del trabajo.
El primer paso –preparación del trabajador- significa hacer que el empleado se sienta cómodo con lo que va a hacer. Para esto se debe averiguar cuánto sabe al respecto, la profundidad de sus conocimientos, cuánta experiencia posee, etc. Enseguida se debe estimular el interés. Y por último fijarse que la persona adopte la posición correcta –la postura- para realizar el trabajo.
El paso número dos consiste en la presentación de la operación. Esto incluye varios aspectos que jamás deben descuidarse. En primer lugar una explicación completa, de modo que el trabajador comprenda bien lo que debe hacer y el sentido que esto tiene. Hay que destacar los puntos clave en la operación del equipo, y esto debe hacerse en un lenguaje comprensible, que incluya explicar los nuevos términos técnicos que aparecen. El supervisor debe expresarse con claridad, y relacionar ideas y conceptos, para lo cual es muy útil dar ejemplos, que son los que más ilustran y luego se recuerdan. Las instrucciones deben se claras y precisas, y especialmente secuenciales, es decir no atiborrar de instrucciones.
El paso número tres consiste ya en la ejecución de la operación por parte del trabajador. Después de hacer recibido la explicación y de haberse puesto en la postura adecuada, debe comenzar a operar el equipo. Aquí es importante considerar que se utilicen condiciones lo más realistas posibles, lo más parecidas a las que se darán en el ambiente mismo de trabajo. Los errores se van corrigiendo sobre la marcha. Para concluir, se le pide al mismo trabajador que ahora explique la operación, y a base de esto se le repasa lo que no quedó claro.
Por último, el cuarto paso es por supuesto la evaluación del trabajo que realice. En esta etapa se le deja actuar, y se va verificando en forma continua la calidad del trabajo. Esta verificación o supervisión se va haciendo paulatinamente más esporádica, hasta que el supervisor puede tener la confianza de que el trabajo se está haciendo en forma correcta.
En la instrucción, descuidar cualquier de estos pasos secuenciales puede traducirse en un aprendizaje más lento de lo esperado o más dificultoso o defectuoso, en mayores riesgos de accidentes -dependiendo de la complejidad del equipo-, y en una posible fuente de desmotivación si el empleado no aprendió bien. HBC

LIDERAZGO EN LA CRUZ ROJA

El trabajo basado en el liderazgo produce resultados notables en el rendimiento. Por ellos las voluntarias de la CRUZ ROJA, filial Iquique, optaron por realizar un curso de liderazgo. El objeivo fue lograr que las participantes conocieran las variables que intervienen en el liderazgo, y puedan desarrollarlas en sí mismas. Para ello el curso mostró los modernos conceptos y enfoques sobre el liderazgo, así como los diferentes tipos. Se examinó el concepto de liderazgo situacional, los estilos directivos, el papel y condiciones que debe tener un líder para poder guiar a las personas en la consecución de la metas grupales y organizacionales, y las técnicas de motivación de que puede disponer un líder para aplicar en el trabajo.

Las voluntarias se mostraron muy satisfechas con el curso, que se les ofreció en modalidad de taller. Además de los objetivos planteados, el grupo sintó que pudieron potenciar las relaciones humanas al interior del equipo. Digno de mención es el hecho de que una de las participantes fuera de Arica, debiendo viajar 300 km todos las semanas para asistir a este perfeccionamiento.
La instructora del taller fue Ingrid Bussenius T., psicóloga especialisa en comunicación y dinámicas. Ver galería de fotos.

3 ene. 2008

PSICOLOGIA DE LA COMPRA

Ahora que pasó Navidad, la época de mayores compras del año, puede ser importante reflexionar sobre este tema, pues muchos de los gastos que se hacen no son planificados, lo que desbarajusta el presupuesto familiar, a veces con deudas que pueden ser por largos meses.
Todos necesitamos comprar a diario una multitud de cosas. Desde el diario o cigarrillos, hasta en algún momento de la vida un auto o una casa propia. Es un cuento de nunca acabar. La compra es una conducta, e igual que otras conductas humanas, ha sido estudiada por la psicología, que ha hecho interesantes aportes para su comprensión.
Lo más importante al estudiar una conducta de compra, es entender que toda compra que se realiza es para llenar alguna necesidad. Puede ser tan simple como una necesidad de alimentación, en cuyo caso la persona orienta su conducta a ubicar un lugar donde puede comprar comida, llenando con eso una necesidad biológica básica. Sin embargo, en otros casos las necesidades no son tan evidentes.
Los publicistas y los buenos vendedores son quienes han entendido mejor este asunto de que toda compra llena una necesidad. Basándose en esto, cuando publicitan productos hacen una referencia –directa o indirecta- a la necesidad que permite satisfacer la adquisición del producto. Por ejemplo, al publicitar una cámara de fotos, los publicistas apelan a la necesidad de guardar un recuerdo, sin poner tanto énfasis en las características propias de la cámara. O bien al publicitar un colchón hacen referencia a la importancia de dormir bien -que es una necesidad-, más que al colchón mismo. Puede ocurrir también –y ocurre- que una compra o un producto llene más de una necesidad, es decir puede tener más de una sola motivación. Comprar una zapatilla llena la necesidad de calzado, pero la marca asociada a la zapatilla llena una necesidad de status. O un zapato con taco alto llena la necesidad de proteger el pie para caminar, pero también la necesidad de una joven de verse de mayor estatura.
Otro aspecto interesante de la compra es hablar sobre los tipos de compradores. Tradicionalmente se les ha dividido en dos grupos, los compradores racionales y los comparadores impulsivos. El comprador racional, como su mismo nombre lo indica, se caracteriza porque planifica su compra. Una vez que tiene una necesidad, orienta su conducta a encontrar la forma de satisfacer esa necesidad, y para ello toma en cuenta el precio, la marca, y hasta el día de la compra. Son personas que a veces van al supermercado y se las encuentra con una lista que van tachando a medida que llenan el carrito.
Por el contrario, el comprador impulsivo es aquél que no recorre tiendas, y generalmente compra en el primer local que entra, sin comparar precios ni calidad. Lo que caracteriza su compra es un impulso súbito. Estos compradores muchas veces se salen del presupuesto que habían determinado. Los supermercados y las multitiendas saben muy bien cómo manipular la conducta de los compradores impulsivos, lo que es un buen negocio, ya que en realidad un buen porcentaje de la población actúa de esta manera.
Por último, puede hablarse también de otro grupo, llamado a veces compradores compulsivos: son aquellas personas que salen “a comprar”, no importa qué. Simplemente se les despierta una necesidad de comprar, de adquirir algo, y salen a la calle hasta que encuentran un producto que les atrae, a veces bastante inútil. Muchas veces son personas con carencias emocionales, que en el fondo –mediante la compra- están satisfaciendo necesidades muy profundas de tipo afectivo. HBC

INCLUSION EN SALUD, TODOS TENEMOS EL MISMO DERECHO

Funcionarios durante la Jornada de apacitación El Hospital de Ovalle llevó a cabo el curso “INCLUSION EN SALUD, TODOS TENEMOS EL MISMO ...