8 de dic. de 2007

La Grafología: un test de personalidad

La grafología parece estar de moda. Al menos, en algunas evaluaciones psicológicas para personas que postulan a empresas, se les hace un test grafológico. El cual es muy simple, pues basta pedirle a la persona que escriba algunas líneas, y luego el psicólogo las analiza.
La grafología es un verdadero test de personalidad, y se basa en la psicología expresiva. La psicología expresiva parte de la premisa que todo cuanto hacemos lleva nuestro sello. Así, una persona tímida habla despacio, sus movimientos son poco ampulosos, su letra es pequeña, etc. En cambio una persona con una personalidad fuerte y segura se comporta distinto: habla fuerte, sus movimientos son ampulosos, su letra es grande. El sello personal -el estilo-, se puede notar en las obras de un pintor, pero también en pequeños detalles en cada persona, como la forma de preparar un plato o los adornos de una dueña de casa, o la forma de jugar un deporte. Cada cual plasma en las cosas que hace su propio estilo.
Ahora bien: el gran mérito de la grafología es que “congela” un gesto, pues escribir es un gesto, tanto como lo es caminar, desplazarse, bailar y otros, pero del cual queda un registro. Y ese es el registro que se somete a un análisis. En efecto, si consideramos que el escrito ha sido producido por el encadenamiento de movimientos de falanges, muñeca y antebrazo, es evidente que este movimiento debe mostrar también algunas características personales, igual que cualquier otro movimiento. En consecuencia, la escritura es el resultado concreto y permanente del movimiento gráfico personal, que queda estampado. A veces ese registro gráfico es tan claro que hasta los familiares y amigos pueden identificar la letra de una persona. Esto nos muestra que la letra tiene el estilo particular de quien la escribió. Y más elocuente es todavía a veces la firma.
Como todo test, la grafología tiene varias ventajas, pero también debilidades. Nunca se puede conocer a una persona solamente por un test, y en el caso de la grafología esto también es cierto. La grafología como complemento de otros test y de una entrevista personal en profundidad, es un valioso auxiliar, pero no como un test único para tomar decisiones.
El análisis grafológico muestra variables de la personalidad o del carácter, como la seguridad en sí mismo, la sociabilidad, el egocentrismo, la agresividad, y otros rasgos. Muestra también las tendencias principales de una persona -como por ejemplo una tendencia artística- e incluso a veces los estados de ánimo, como se puede notar fácilmente comparando la letra de una persona que está con depresión con su letra anterior.
También la escritura cambia a lo largo de los años; y ese cambio se debe precisamente a los cambios que va experimentando la persona, pues el carácter y la personalidad van cambiando lentamente, lo cual se traduce en cambios de la letra.
Lo que la grafología no puede ni pretende decir, es el futuro. Todavía hay personas que por ignorancia, o en parte también porque le han creído a los “adivinos”, piensan que la grafología es un arte adivinatorio. Nada más lejos de la verdad. La grafología es el estudio científico del carácter y la personalidad a través del estudio de la letra, pero no tiene nada que ver con “verse la suerte”.