3 de may. de 2008

PERSONALIDAD Y TRABAJO

La personalidad es la forma en que una persona reacciona y actúa en la vida. Es bastante constante, y en general se mantiene estable durante toda la vida o gran parte de ella. Puede cambiar, pero en forma gradual y lenta. La personalidad es única, jamás dos personas tienen una personalidad igual.
Se ha tratado de relacionar la personalidad con la vida laboral (ver diaporama) de la gente. Y hay algunos hallazgos interesantes. Se han usado varios modelos, y todos ello aportan algo. Quizás el más utilizado es el llamado el “modelo de los cinco grandes”. Este modelo plantea que hay cinco factores, características o rasgos que son los más importantes para la vida laboral. Estas cinco dimensiones básicas de la personalidad, serían además el fundamento de las demás: extroversión, escrupulosidad, afabilidad, apertura a la experiencia y estabilidad emocional.
El primero de estos cinco rasgos -la extroversión- caracteriza a las personas que son sociables, comunicativas, y generalmente asertivas. Se relacionan con facilidad y suelen tener bastantes amigos y conocidos. En el plano laboral, se ha comprobado que la extroversión pronostica un buen rendimiento en puestos gerenciales y de ventas. Precisamente estos cargos requieren de mucho contacto con otras personas.
El segundo rasgo, la escrupulosidad, es poner énfasis en la calidad del trabajo. Involucra un buen desarrollo del sentido de la responsabilidad, la capacidad de hacer un trabajo confiable, la persistencia frente a las dificultades, y la orientación al logro. Las personas con alto desarrollo de este rasgo tienen por lo general un rendimiento más alto en el trabajo, y esto es válido en la gran mayoría de las ocupaciones.
La afabilidad caracteriza a las personas que son buenas por naturaleza, cooperadoras y dignas de confianza. Tienen buen trato, les interesan los demás, se puede confiar en ellas y tienen un buen sentido de la honestidad. Aunque la afabilidad sola no garantiza el éxito en el trabajo, es una característica que se valora, y que si no está presente puede generar dificultades en la adaptación.
La apertura a la experiencia es propia de personas que valoran la imaginación, a veces tienen cierta sensibilidad artística, pero también les interesa lo intelectual. Este rasgo es de gran importancia para aprovechar el entrenamiento y el aprendizaje. Las personas con esta cualidad se abren a nuevas perspectivas, son capaces de mirar otros puntos de vista, y esto les permite aprender con mayor rapidez y profundidad que otros.
Finalmente, la estabilidad emocional caracteriza a las personas más bien calmadas, a veces entusiastas, seguras de sí mismas y positivas, moderadas en sus reacciones emocionales. Curiosamente, este rasgo no muestra una relación directa con el éxito de ningún trabajo en particular, pero sí es importante para ciertos cargos específicos, como podría ser un vigilante privado o un chofer.
Hay muchos otros rasgos de personalidad, pero los que se han mencionado han recibido más atención que otros por su influencia y relación con la vida laboral. También, cuando se estudia la personalidad en el vida laboral, es interesante conocer acerca de las actitudes, ya que éstas también determinan la conducta de los empleados.

1 comentario:

Victor Hugo Carranza Serna dijo...

CUAL ES LA IMPORTANCIA DE LA PERSONALIDAD PARA EL TRABAJO EN EQUIPO?